Ibiza es un lugar donde el amor por la musicalidad,
alcanza límites realmente insospechados,
desde los templos dedicados a la música electrónica, hasta rincones más o menos
secretos, llenos del encanto de la música de calidad ofrecida en estado puro.
Próxima actuación Café Namibia, Viernes 18 de Mayo,
Paseo Marítimo de Santa Eulalia, C/ Juan Tur Tur, 13
No había yo tenido el placer, en mis años de vida, de
escuchar un buen recital de música indú, y seguro que no por falta de
oportunidades, pues en Madrid la oferta musical es amplia y rica, pero lo
cierto es, sencillamente, que no había tenido yo la oportunidad de disfrutar de
tan grata experiencia sensorial. Bien, pues ayer eso cambió.
En un espacio escénico multicultural, dinámico, agradable y
algo recóndito, al norte de la
Isla de Ibiza, pude disfrutar de un recital ofrecido por dos
músicos, que a mis inexpertos oídos parecieron de gran calidad, y de la
compañía de un selecto grupo de personas, que como yo, se dejaron arrullar por
una musicalidad que pronto nos trasportó a todos a un estado de felicidad
bastante interesante, y fruto tanto de la calidad de la música, como del buen
entendimiento que poco a poco fue surgiendo entre quienes allí estábamos.
Ciertamente, la zona Norte de la Isla , mi gran desconocida,
parece ofrecer una nueva visión de Ibiza, algo que yo mismo he podido
contrastar incluso en la calidad de las infraestructuras, carreteras y
servicios urbanos, que junto con el paisaje van variando según se acerca uno a
lugares como San Miguel. A fecha de hoy, ofrece dicha parte de la isla, verdes
valles, blancos caseríos, amarillentas zonas de cereal, y gran profusión de
frutales, y todo ello, un cuadro rico en matices cromáticos profundamente mediterráneos,
y de una pureza muy de agradecer.










